bajo el granizo
el cuenco y el cartel
sin pedigüeño
F. Basallote:
Un instante de granizo hace que el pordiosero que bajo un cartel pide, abandone su puesto e incluso el cuenco de las limosnas...
Ángel Javier:
Alguien falta, pero aún así o por ello es perfecto lo que hay.
Jorge Moreno Bulbarela:
El kire diluido en el fluir de la frase es más expresivo en este haiku.
Fabián Vique:
La elección de los sustantivos es admirable, un haiku muy logrado.
Julián Francisco Fuentes:
La escena descrita nos conduce de inmediato a lo que ha pasado hace un momento. Decir sin decir. Sugerir. Qué difícil. Qué logrado aquí.
Fernando López Rodríguez:
Sugerente. Ese mendigo para mí es ciego, lo veo bajo el alero de una casona. Conmueve la tormenta y el desamparo de este hombre. El secreto del haiku es insinuar. Felicitaciones.
Luis Corrales:
Si bien la escena representada nos inspira compasión, lo cierto es que el haiku tiene una inefable pátina de fino humor. No es un equilibrio fácil de alcanzar.
en la caseta
hojarasca en lugar
de los perritos
fiestas del barrio
con el viejo travesti
no baila nadie
Daniel Morita:
Triste, muy triste, vestigios amargos de otros tiempos que ya no deberían existir. Exclusión, marginación. Fotograma sublime de una realidad despiadada. Sentimiento y ternura, ganas de tender la mano.
Guillermo Fontes:
Haiku agridulce que despierta la sonrisa y la ternura.
Viejo Libo:
Emparentado con el de Camila (2005). Dos fiestas, de pueblo y de barrio, en aquella "el abuelo en su cuarto vuelve a toser", en ésta "con el viejo travesti no baila nadie". La tristeza humana mostrada en toda su desnudez por los dos poetas.
Jordi Climent:
Las fiestas de barrio tienen cierto aire decadente, o al menos a mí me lo ha parecido siempre. La imagen del travesti ignorado por todos añade aún más soledad y patetismo a la escena. Me gusta el regusto amargo que queda después de leer el poema.
Luis Corrales:
Qué talento el de Luis para describir situaciones, con esta frescura, arrancándonos una amarga sonrisa y haciendo al lector partícipe de la situación.
brisa que pasa
me despeina y después
mece un ciprés
il.balan:
La brisa simplemente sopla. Cabellos y árboles por igual. Los seres humanos, a diferencia de los árboles, somos afortunados de reconocernos frente a un espejo.
Grego:
La brisa toca al autor y también a la naturaleza. Semejanza de los pelos de la cabeza con las ramas del ciprés. La brisa pasa y a su paso va dejando su huella.
Katzu:
La poesía captura la pureza e ingenuidad de todo lo que nos rodea. Este haiku, como el deseo de un niño, alcanza una estrella.
verja bajada
los últimos del bar
ajedrecistas
Luelir:
Luis, me maravillan tus cinco haikus. En los cinco existe la sorpresa, el contraste, el kigo, el..., pero en este último, la sorpresa lleva varias direcciones: Si la verja bajada - los últimos del bar... ¿salen?... ¡No!, se quedan dentro. Si la verja bajada - los últimos del bar... ¿beben? ¡No!, juegan o... ¿juegan y beben? ¡Qué más da! Además, ¿es de noche? ¿no?
Frutos Soriano:
Primer premio en el Concurso de Haiku de la Biblioteca Universitaria de Murcia, Luis Carril sigue adelante en su camino del haiku... y del senryû. ¡Cuánta humana emoción, cuánta ternura en esta colección!