Publicado: 31/Ago/2009 18:41 |
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Bajamos del camión de pasajeros. A la vuelta, la calle está en declive. En la esquina de abajo hay un charco, y más abajo se encuentra la iglesia y un callejón sin pavimentar que nos lleva a casa. La niña se queda viendo unas libélulas. Intenta atraparlas, pero vuelan con mucha rapidez. En esta región les dicen "caballitos..." y no terminan de decir el nombre por temor. Llegan dos de ellas y, ¡caray!, lo que me dijo aquella prima, allá en el rancho, no es mentira: "juntan cabeza con cola".
templo musgoso -
caballitos del diablo
allá en la cúpula
Jorge
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